Qué la Historia no nos borre de la Historia, valga la redundancia

En el discurso tradicional del proceso histórico, parece que la existencia de la mujer es un suceso anecdótico, irrelevante y secundario. Sin embargo, las mujeres han estado siempre presentes. Por ello, no es impertinente afirmar que, el discurso histórico dominante creado hasta hace relativamente poco, es incompleto, parcial y excluyente, dejando de lado, ni más ni menos, que a la mitad de la humanidad.

Es una tarea innegociable la que ahora se presenta frente a las futuras generaciones de historiadores e historiadoras, rescatar a éstas del olvido. Si entendemos que el conocimiento del pasado es fundamental para comprender nuestro presente, como así exponían los Annales franceses, es de brutal necesidad darle visibilidad a las mujeres como un agente activo del acontecer histórico.mujeres

Es urgente, pues debemos generar una Historia que represente a la sociedad en plenitud. Dejar huérfana de representación a las mujeres, les quita autoridad e identidad social. Además, anula una visión igualitaria, pues no da un mismo sentido de ser indispensables  como seres contribuyentes al desarrollo humano, artístico y científico que sus compañeros hombres. Esta marginación nos afecta a todos y todas, pues crea una pérdida de conocimiento colectiva.

Pero principalmente, son las mujeres quiénes salen perdiendo, tanto las del pasado, las del presente, e incluso, las del futuro. Esta ausencia de referentes femeninos, proporciona una posición social más frágil a las mujeres, pues las niñas y adolescentes crecen sin poder mirarse en el espejo cultural que es la Historia, sintiéndose menos válidas para realizarse en ciertas áreas o sectores de la sociedad.

Finalmente, la grandeza de una herramienta humana tan valiosa como es la Historia, debe ser un instrumento sensato y disponible para transmitir una serie de conciencia y ética que prevalezca como valores máximos de nuestra sociedad. Por ello, es nuestra obligación otorgar a quienes la componen, seres humanos en igualdad de condiciones y posibilidades, una consideración legímita, sin distinciones.

FUENTES:

LÓPEZ-NAVAJAS A.: Análisis de la ausencia de las mujeres en los manuales de la ESO:una genealogía de conocimiento ocultada, Universidad de Valencia, 2014.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s